Economía

Tres atractivas mentiras de los Telares de los Sueños

Por 5 julio, 2019 octubre 21st, 2019 Un comentario

El pasado 30 de junio, Séptimo Día emitió un programa televisivo denunciando que los telares de los sueños son estructuras piramidales. Un día después, en una columna de opinión de El Espectador, se afirma que los telares no son pirámides, que son organizaciones de economía solidaria, que empoderan a las mujeres y que tiene prácticas feministas. Estos tres argumentos son falsos y en este artículo les contaremos por qué.

Por Equipo Mujeres Confiar

El tema no es nuevo y tiene varios nombres: Telar de los sueños, Telares de la prosperidad, Mandalas de la abundancia, entre otros; sin embargo, en los últimos años ha tomado un ingrediente adicional: invitar solo a mujeres y usar el feminismo y el empoderamiento como discursos de captación. Además de promoverse como estructuras de economía solidaria que buscan hacerle contrapeso a la economía capitalista.

Se presentan como círculos de mujeres compuestos por cuatro niveles: Agua (1 mujer), Tierras (2 mujeres), Vientos (4 mujeres) y Fuegos (8 mujeres). Cada Telar está compuesto por 15 mujeres en donde las 8 fuegos dan un “regalo” de 1440 dólares (4,6 millones de pesos)  para que la mujer agua pueda cumplir su sueño de recibir hasta 31.680 dolares (con los procesos de reciclado), y finalmente salir del Telar. En este punto, cada mujer tierra pasa a ser agua y el Telar se divide en dos, teniendo que buscar cada Telar otras ocho mujeres fuego, y así sucesivamente hasta que no hay más personas para ingresar y los telares colapsan.

La estructura del Telar es matemáticamente insostenible. Suponiendo que se cumplan todas las condiciones, como que las aguas comienzan siendo fuegos, que ninguna mujer abandona el telar y que siempre hay nuevos fuegos para continuar, hay al menos siete veces más perdedoras que ganadoras. Por otro lado, siendo cada vez más difícil que ingresen nuevas mujeres al grupo, los telares se han adaptado pidiendo «regalos» variables, según la capacidad económica de las mujeres, o reclutándolas en redes sociales, cuando se supone que su estructura está basada en la confianza de las personas cercanas.

Estas son las tres atractivas mentiras que sostienen el Telar de los sueños:

Mentira 1

Los Telares de sueños empoderan económicamente a las mujeres

Funcionamiento del Telar de los sueños: Agua (1 mujer), Tierras (2 mujeres), Vientos (4 mujeres) y Fuegos (8 mujeres).

Existe un problema en cómo se nombran las cosas, para desentrañar de qué se trata el empoderamiento económico de las mujeres conversamos con la economista Laura Ramos Jaimes, magíster en Género y Política y Docente de Economía Feminista en la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, quien nos explica que:

«El empoderamiento económico de las mujeres es un proceso, un paso a paso. No es tener dinero de la noche a la mañana y automáticamente decir que estás empoderada. En este proceso, en un principio, las mujeres tienen acceso a recursos estratégicos, no solamente dinero, pueden ser recursos educativos, institucionales, redes de apoyo y redes solidarias. En un segundo momento, esos recursos les dan la opción de actuar, de poder decidir cómo gestionarlos; y el tercer momento es cuando las mujeres deciden con qué fin estratégico quieren actuar, es decir, una toma de decisiones sobre los recursos que las beneficien a ellas y a todo su entorno».

En este sentido, no cualquier proceso que le permita a las mujeres obtener dinero puede considerarse empoderamiento económico, sobre todo si es a costa de perjudicar el bienestar económico y social de otras mujeres para un beneficio individual, ya que en este sistema, de acuerdo a Laura Ramos Jaimes, «si tú recibes plata y cumples tu objetivo, debes ser consciente de que haces parte de solamente el 10% que recibe dinero y es ganador, y que el otro 90% va a perder, por definición matemática es insostenible, pues los seres humanos no somos infinitos».

Actualmente la retórica del empoderamiento de las mujeres está en auge y muchas veces se usa sin contenido. Que algunas mujeres se sientan empoderadas al obtener grandes ingresos de la noche a la mañana no significa que todas en su conjunto estén logrando enfrentar las estructuras de desigualdad económica y patriarcal que las oprimen. Por eso, Ramos Jaimes indica: «los procesos de empoderamiento económico refuerzan los procesos comunitarios, de participación y de formación; este es el punto en el que vendrían estando empoderadas, porque ahora cuentan con recursos estratégicos para transformar sus realidades y las de su entorno».

Mentira 2

Los Telares de sueños hacen parte de la economía solidaria

Se dice que el Telar de los Sueños se basa en la economía solidaria desde «la cultura del regalo», y se explica que aquel «regalo» consiste en entregar 1.440 dólares, es decir unos $4.604.205 pesos colombianos (aunque encontramos otras que proponían entregar entre 50 y 400 mil pesos) para que, una vez completado el supuesto círculo del Telar (que es piramidal), se reciban como «regalo» 31.680 dólares, aproximadamente unos $100.558.669 pesos colombianos.

Según este esquema las Mujeres que obtiene el «regalo» representan solo el 6,7% de las integrantes del Telar, el 93,3% restante por definición matemática va a perder

Que el regalo se componga de miles o millones de pesos lo hace sospechoso. Al consultar con Mario Ospina Ospina, director zonal de Confiar en Bogotá, nos explica que «ninguna organización de economía solidaria pide millones, porque funcionan con los pesitos que le quedan a alguien del salario del mes, por eso usted hace un aporte en una cooperativa de veinte mil o treinta mil pesos. Así que en el mismo hecho de que estén pidiendo tanto dinero ya hay un asunto de engaño».

La economía solidaria se define como «la unión de un grupo de personas que tienen necesidades comunes o similares, y se juntan para ayudarse, para hacer compra, venta o intercambios de productos, algunos créditos pequeños, alguna actividad productiva, pero sustentada en la solidaridad; estamos ayudando unos con otros y todos tenemos necesidades, aquí no existen personas ricas trabajando con personas pobres, entonces la economía solidaria es un asunto de ayudarse a salir adelante entre todos», explica Ospina Ospina, quien ratifica que «por eso no se puede entender que haya alguna organización de economía solidaria pidiendo millones a una persona pobre para ayudarla o para ayudar a otros».

Adicionalmente, la información del Telar de los Sueños explicita que por medio de ese millonario «regalo» se consigue una «cooperación mutua enfocada en el bien común». Pero no es claro cuál es el objetivo común a alcanzar, sólo consolidar un sueño individual en el que se recibe dinero si se consigue que otras ocho personas ingresen y también entreguen su millonario regalo, que en realidad es dinero a transferir y que puede volverse una pesadilla.

Mentira 3

Los Telares de sueños son prácticas feministas

Para Florence Thomas, reconocida feminista y activista por los derechos de las mujeres, estas estructuras distan mucho de los postulados del feminismo, que, según sus palabras, es «una opción ético-política, muy seria, que busca cerrar la brecha que es producida por una cultura patriarcal, realmente no tiene mucho que ver con estos telares que meten a las mujeres en un engaño impresionante».

Lo que preocupa a Laura y a Florence, es que los telares instrumentalizan y se apropian del discurso feminista «porque es muy bonito y atractivo, y en realidad ha generado muchos cambios en el mundo; pero es muy fácil para una estructura de este estilo, en la que el objetivo es captar dinero pero que no tiene una base económica ni legal, recurrir a unos valores y a unos sentimientos que están explotando los deseos de verdad de las mujeres», explica Laura Ramos Jaimes.

De acuerdo a las estadísticas del DANE, en Colombia, para el trimestre febrero – abril del 2019, la tasa de desempleo para las mujeres fue de 14,0%, casi el doble de los hombres que alcanzan un 8,7%. Para Ramos Jaimes, el hecho de que las mujeres tengan menos acceso al trabajo ayuda a que se unan de manera voluntaria a este tipo de redes: «el asunto es que es muy fácil coger estos sentimientos de preocupación que en realidad embargan a las mujeres y decirles: aquí tengo su solución».

Los Telares se valen de conceptos como el de empoderamiento femenino y la sororidad para enganchar mujeres que, desprotegidas en un sistema que no les ofrece trabajo y en el que son mucho más propensas a empobrecerse que los hombres, encuentran en ellos una posible solución a su problema económico.

Los mensajes que transmiten hacen un llamado a la solidaridad de las mujeres, a la espiritualidad o a la vibra femenina; y se insiste constantemente en mantener el secreto y en elegir muy bien a las invitadas, advirtiendo que el sistema patriarcal y el capitalismo, temerosos, van a intentar romper los «vínculos sagrados» que allí se construyen.

Adicionalmente, estos telares logran desprestigiar el trabajo que las mujeres han venido haciendo a lo largo de la historia por el reconocimiento de sus derechos. En palabras de Ramos: «las mujeres que entren a estos telares van a salir defraudadas porque es un engaño que está ligado con el discurso feminista, que muy bien lo hemos trabajado, que está muy bien sustentado y que se lo apropiaron; así que se va a empezar a hacer esta relación y va a tener unas consecuencias muy fuertes, discursiva y políticamente, para la lucha en la que estamos desde el feminismo y desde la igualdad de derechos».

De esta manera, lo que se supone como un llamado a la fuerza de las mujeres, realmente podría terminar por debilitarlas, por restarle credibilidad al trabajo que vienen haciendo y a las luchas que vienen liderando.

Así que si les llega un mensaje a WhatsApp cargado de emoticones, contando testimonios de mujeres que han recibido más de 90 millones en tres meses y que están haciendo oposición al «sistema económico patriarcal», prendan todas las alertas, están siendo invitadas a los Telares de sueños que funcionan como estructura piramidal aunque sus integrantes se empeñan en negarlo.  La Superintendencia Financiera ya ha alertado sobre la existencia de estas organizaciones y existen procesos judiciales en su contra.

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Un comentario

  • Avatar Lucia Narvaez Segura dice:

    Excelente artículo, el cual describe muy bien el esquema, el cual es una alteración del modelo piramidal tradicional, siendo el telar aún más dañino y perverso, estas dos características las concluyo debido a que como bien sabemos las mismas promotoras son las que basan su postura en los siguientes argumentos:

    1. No es una pirámide debido a que no existe nadie en la parte superior de forma constante, “no existe una sola cabeza”.
    2. El recibir regalos de 8 personas no se considera captación, ya que la normas Colombianas actuales mencionan que se considera captación cuando superen las 20 personas.
    3. Nadie nos puede prohibir recibir regalos.
    En mi concepto estos argumentos fueron fríamente calculados para obtener un discurso llamativo y envolvente, el cual se aprovecha de los vacíos jurídicos hoy en día existentes en la justicia colombiana. Pero porque menciono que son aún más dañinos, la respuesta es simple, en el modelo tradicional solo existe una cabeza dispuesta a engañar, en este modelo son muchas las cabezas que se suman al engaño y baso mi respuesta en la siguiente experiencia.
    Como muchas otras mujeres fui abordada por una amiga en la que confiaba ciegamente, quien se aprovechó de las dificultades que tenía económicamente y me comento que tenía el negocio perfecto, por lo que decidí hacer el famoso regalo, pero como dicen popularmente los regalos se deben hacer sin esperar nada a cambio, claramente esta no es la situación, el día del regalo donde se hace firmar una hoja prediseñada en la cual se manifiesta que es un regalo. ¿Pero?, ¿desde cuándo uno debe dejar constancia de que se regala algo?, después entendí que el único objetivo de esta carta es tener una evidencia para presionar a cualquiera que deseé salirse y que quiere que le devuelvan el dinero. He sabido que en algunos grupos que hacen está promesa de devolver, pero la finalidad es para brindar una falsa seguridad.
    Una vez entregado el dinero comienza el verdadero karma, que es la de conseguir las dos nuevas mujeres que ingresen al modelo, por que digo que karma, porque en el discurso, las mujeres que ya están en el grupo están condicionadas a hacer la promesa de ayudarse entre todas para ayudar a aquellas mujeres que se les dificulte vincular a las otras dos, esta nueva promesa también es falsa, pero para aquellas mujeres que logran traer a otras dos mujeres por lo general son familiares o amigos muy cercanos, para ellas es aún más complicado porque se sienten con la responsabilidad moral de ayudarles a ingresar a cada una dos mujeres más. Finalmente, las mujeres que ya están involucradas y que pasados los días empiezan a darse cuenta que realmente cometieron un error tienen dos opciones.

    1. Continuar con el proceso y vincular más mujeres a costa de las mismas promesas con las que fueron vinculadas y que obviamente ya han confirmado que son falsas, pero que en vista de que son conscientes de su error están dispuestas a hacer lo que sea para intentar recuperar algo de dinero. En este preciso momento cuando la presión doblega a estas mujeres a tan punto que su ética y valores se ve fragmentada, ya que para este punto ya son conscientes de que, si es una pirámide, de que, si solo ganan unas pocas, de que si es algo ilegal, pero que tienen que mantener la patraña para seguir convenciendo.
    2. La segunda opción es: No continuar con el tema y pedir la devolución, esta opción por lo general es solo para las mujeres que no han vinculado a nadie más, ya que para las que si la respuesta es clara, usted ya se convirtió en promotora, por lo que legalmente ya está implicada. Para las que piden el dinero las respuestas pareciera que ya están predefinidas, se les recuerda que es un regalo, se les dice que son poco serias o infantiles, se les dice que eran conscientes del riesgo, si la mujer implicada igual insiste con la devolución y en este caso argumenta que colocará el denuncio, las cosas se tornan aún más difíciles, ya que la contraparte amenaza con mencionar que pueden alertar al trabajo y colocar la alarma de que hacen parte de esto, lo cual posiblemente desencadenaría en un despido, a la luz de estos hechos es cuando empezamos a entender porque son pocas las denuncias realizadas.
    Por último, las mujeres que ya recibieron el dinero son las que se encargan en seguir defendiendo el modelo, ya que son conscientes de que, si no lo hacen tarde o temprano alguien si tendrá el valor de colocar el denuncio para solicitar su devolución, logrando así que se expongan legalmente.
    Espero mi testimonio sirva de algo para que las mujeres tomen la mejor decisión, en mi caso fue la de tomar la decisión de perder el dinero, pero me voy con la conciencia tranquila de que no hice participe a nadie más en esta gran estafa, que como bien lo sabemos una vez iniciada, matemáticamente hablando nunca termina, pero en la vida real solo finaliza cuando miles o tal vez millones de mujeres hayan perdido.

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