Mujeres de Confiar

Sandra Milena Bello y sus apuestas de transformación

Por 7 diciembre, 2020 enero 4th, 2021 Sin comentarios

Sandra Bello Arias, coordinadora de cartera en Bogotá y Boyacá, habla sobre la importancia de lograr armonía entre la vida profesional, la personal y la familiar.

Sandra Milena Bello Arias es abogada con una especialización en Derecho Comercial y Financiero, y desde hace un año y medio es la coordinadora de cartera de la Cooperativa Confiar en Bogotá y Boyacá. Los diez años de trabajo de Sandra en la cooperativa son ejemplo de los retos, esfuerzos y, sobre todo, de la gran iniciativa de las mujeres que día a día cumplen sus metas profesionales en Colombia.

Es bogotana de nacimiento, pero por sus venas corre la sangre boyacense de su padre y de su madre. Desde que estaba en el bachillerato supo que su futuro era ser abogada, así que apenas finalizó el colegio empezó a estudiar Derecho. Dos años después tuvo que suspender sus estudios debido al nacimiento de su hija mayor, Sofía. Tres años más tarde nacería su otra hija, Alejandra. A partir de ahí su vida ha sido un camino en el que confluyen las aspiraciones profesionales, la maternidad y las ganas de seguir estudiando.

Su relación con Confiar inició en Bogotá en el 2010. En uno de los tantos vaivenes del azar, conoció a la Cooperativa mientras buscaba empleo. Fue, en palabras de ella: «amor a primera vista»; se enamoró de la economía solidaria y de los proyectos sociales que Confiar empezaba a forjar en distintas comunidades de la ciudad. Comenzó como supernumeraria administrativa, luego como auxiliar de cartera y, posteriormente, ocupó un cargo en el área de créditos.

Sandra sabe muy bien que en su profesión necesita estar en continua formación. «Cuando retomé la universidad fui consciente de que había cosas en el derecho que cambiaron radicalmente, así que preferí volver a comenzar para no dejar las cosas a medias». Además se siente afortunada de haber sido beneficiaria de la beca educativa de la Fundación Confiar, con la que continuó sus estudios de Derecho en la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca y parte de su especialización.

Los siguientes desafíos llegaron al convertirse en coordinadora de un programa de microfinanzas en Bogotá, basado en la experiencia de Fomentamos en Medellín. También coordinó un proyecto en alianza con la Secretaría de Desarrollo Económico, que desde el 2013 buscó respaldar económicamente con recursos públicos a personas independientes, un convenio que actualmente se encuentra en proceso de cierre. En 2018 se graduó de Derecho y desde este año ocupa el cargo de coordinadora de cartera.

«La experiencia con Confiar durante todo este tiempo ha sido toda una escuela completa». Mientras que en la universidad aprendía los conocimientos teóricos, en Confiar adquiría esa práctica que no se aprende en los libros; al mismo tiempo, la relación con sus hijas configuraba su visión del mundo desde la perspectiva de una mujer, madre y profesional. «Para mí el tema de la protección hacia las mujeres y las niñas, sobre todo como abogada, tiene una relevancia especial. Los derechos que no hemos tenido las mujeres y los que hemos podido conseguir con el paso del tiempo, son demasiado importantes para mí».

Su experiencia de vida y la afinidad con el enfoque de género hacen que Sandra esté empeñada en que sus hijas conozcan sobre los derechos, luchas y responsabilidades que tienen como mujeres en un mundo que, si bien ha evolucionado, todavía tiene grandes brechas en lo laboral, lo político y lo económico. «Desde el ejemplo, trato de mostrarles que no tenemos por qué someternos a una pareja, que no tienen que permitir que otra persona esté en contacto cercano con ellas si no lo quieren. También les he dicho que en cualquier medio las oportunidades para las mujeres son mucho más escasas, entonces hay que ganárselas con un precio mayor, deben trabajar muy duro y estudiar mucho más de la cuenta».

En su casa, que comparte con una perrita y sus dos hijas, Sandra ha creado un círculo solidario con sus hermanos en el que todos se cuidan entre sí. El legado más significativo que deja a Sofía y a Alejandra es el anhelo de transformar el mundo desde sus conocimientos. Planea realizar un posgrado de Derecho administrativo en la Universidad Nacional y luego un doctorado en el extranjero: «Creo que la única forma de hacer la diferencia como profesional es esa, formándonos totalmente».  Después de un 2020 difícil, atípico, en el que el futuro parece ser algo incierto, los proyectos y metas cumplidas de Sandra Milena Bello son una poderosa narración que nos invita a seguir confiando en el poder de las mujeres.

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