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En Confiar queremos que las mujeres vivan libres de violencias

Por 21 noviembre, 2020 Un comentario

Como Cooperativa Financiera y Plataforma Solidaria, la equidad de género es uno de los principios de Confiar, por ello, cada vez más, afianzamos nuestro compromiso frente a la erradicación de las violencias contra las mujeres.

Las primeras veces que hablamos del tema notamos el impacto en algunos ojos y las preguntas incómodas: “¿Por qué no hablar de las cosas buenas que hacen las mujeres?”, “¡Pero a los hombres también los violentan!”, “La desigualdad de género no existe, ya podemos votar y aquí, por ejemplo, trabajamos muchas mujeres”.

En 2017, Confiar presentó el programa Mujeres Confiar, una bella estrategia de comunicación y contenidos que pretendía contar historias de mujeres que transforman el mundo. En 2018, decidió dar un paso más y ponerse las gafas violeta, una metáfora con la que buscamos agudizar la mirada para reconocer las inequidades, brechas y también las oportunidades que como Plataforma Solidaria teníamos para contribuir a la igualdad de género. Desde ese momento comenzó un recorrido en el que no hemos parado y, cada vez más, se enfatizan nuestras apuestas por hacer de Confiar una cooperativa para las mujeres y por aportar, desde nuestro hacer cotidiano, a reducir las violencias de género.

¿Cómo lo hacemos?

Hoy nuestra estrategia de género cuenta con cinco líneas de trabajo y, con todas ellas, pretendemos aportar un poco a prevenir y erradicar las violencias contras las mujeres.

En Colombia, la Ley 1257 de 2008 contempla en su objetivo “la adopción de normas que permitan garantizar para todas las mujeres una vida libre de violencia, tanto en el ámbito público como en el privado”. Esta ley, en su artículo 12, despliega las medidas para el ámbito laboral, que contemplan la promoción del reconocimiento social y económico del trabajo de las mujeres, el derecho a la igualdad salarial, la pedagogía, la erradicación de las discriminaciones y violencias contra las mujeres en el ámbito laboral, incluido el acoso sexual, y el ingreso de las mujeres a espacios productivos no tradicionales para ellas.

En este sentido, Confiar ha desarrollado estrategias como mantener su equipo de trabajo en un 70/30, beneficiando la contratación y permanencia de mujeres en diferentes cargos, contribuyendo así a reducir las cifras de desempleo femenino en el país. Como parte de las políticas de gestión humana se resalta el compromiso de la Cooperativa con la equidad y la diversidad, pues como señala la directora del área, Katherina Piedrahíta, “desde la filosofía de la Cooperativa y en aplicación en todos los procesos de gestión humana, fomentamos la equidad en la contratación, en el lenguaje, en la generación de espacios formativos que nos ayuden a tener conciencia y a entender la diversidad y la responsabilidad de trabajar con un enfoque de género”. Al tener tal cantidad de mujeres (71%) en nuestra base de personas trabajadoras, “estas se reconocen como parte fundamental, tanto en los procesos operativos como en los niveles de dirección. De esta forma se dignifica su labor, se valoran como seres determinantes en el crecimiento de la Cooperativa, y se reconocen como un pilar dentro de Confiar, pero también como ejes estructurales de sus familias, en lo emocional y en lo económico”.

Pero desde la gestión humana, los hombres, que son hoy el 29% de nuestro equipo de trabajo, también juegan un papel fundamental. En ese sentido, nos explica Katherina que hablar de convivencia y respeto también incluye el aprendizaje de la corresponsabilidad doméstica en sus hogares, y entender que esto hace parte de la construcción relaciones sanas, amorosas y respetuosas. “Hoy la vida, las dificultades, los retos, los logros, las grandes ideas no son sólo de ellos o sólo de ellas, sino que hoy estamos entre iguales”.

Por otro lado, venimos trabajando en una de las deudas más importantes que tenemos: el protocolo de prevención y atención de acoso sexual. Junto al Comité de Convivencia y el Comité Consultivo Laboral, este será una realidad en 2021.

La brecha salarial en cero por ciento es otra de las contribuciones de Confiar a la reducción de las violencias. ¿Por qué? En primer lugar, porque se ataca la violencia económica. En segundo lugar, porque se potencia la autonomía económica de las mujeres de nuestro equipo de trabajo, permitiéndoles tomar decisiones y cumplir sueños, y, en algunos casos, abandonar espacios familiares en los que se sentían vulneradas.

Y a propósito de la violencia económica, como proyecto financiero que somos, ofrecer posibilidades para que las mujeres tengan acceso a productos y servicios financieros es una contribución importante. Por ahora, Confiar se ha enfocado en las administradoras del hogar, esas mujeres que dedican su tiempo al cuidado del hogar que habitan, bien sea a tiempo completo (las que conocemos como amas de casa) o bien sea porque, además de sus trabajos remunerados, asumen una doble jornada en esas tareas del cuidado. Uno de los hallazgos en la investigación realizada por el área de mercado es su alto acceso a crédito para vivienda, a pesar de ser de estratos bajos (2 y 3), esto nos ha llevado a pensar y formular estrategias para dinamizar este importante crédito, que es para muchas una inversión para sus familias y un salvavidas para ellas. Esto, sumado a su capacidad de ahorro, nos reafirma que, como lo hemos dicho en otras oportunidades, la gente pobre no es pobre porque quiere, pues al ofrecer posibilidades financieras a su alcance, sus dinámicas de vida se transforman.

En otro ámbito de la estrategia está la comunicación no sexista. Ese es uno de los acuerdos a los que hemos llegado, pues sabemos que contribuye a disminuir una violencia importante que es la simbólica. Hoy nos atrevemos a nombrar, a mostrar en fotografías, a darle protagonismo a las mujeres, de forma intencionada. Esta es una reflexión de Adiela Trejos, directora de comunicaciones de Confiar:

“La comunicación incluyente es pertinente en tanto la palabra, en todas sus formas, es el vehículo definitivo, que entre otros, nos permite cohesionarnos como el cuerpo social que constituimos como comunidad y como sociedad, y de manera particular, y el que caracteriza los imaginarios que legitimamos en nuestra cotidianidad. Es, en una palabra, el instrumento fundamental que “naturaliza” lo que no es natural, y es ahí donde reside precisamente su complejidad y su alcance.

Las palabras crean realidades, pero también, ocultan, muestran, violentan, acarician, abrazan, censuran, abren, cierran, liberan, delatan, ocultan, describen, narran, entregan, niegan, abruman, acompañan, azotan, afirman, confunden, aclaran, sueñan, enamoran, odian, penetran, invaden, dignifican, exaltan… todo depende de la intención del hablante y de la condición del oyente.

Una relación de mutualidad o de confrontación, con toda su escala de grises, para nombrar lo que existe, o para hacer que exista lo que no se nombra.

Lo femenino, invisibilizado por siglos, empieza a ser visto, incluso y sobre todo, por las mujeres, solo apenas hace unas cuantas décadas… Tenemos un largo trecho por recorrer, para vernos, creernos y reconocernos. Esa es la simiente para transformar nuestros pensamientos y acciones.  La tarea es difícil pero ineludible, porque requiere muchísima paciencia, conversación y comprensión, para cuestionar aquello que aprendimos, fundar otras palabras y por ende, arraigar nuevas realidades, que reflejen el caleidoscopio que somos”.

La reducción de las brechas entre hombres y mujeres y la igualdad de género constituyen el gran reto del Objetivo de Desarrollo Sostenible #5: “Poner fin a todas las formas de discriminación contra las mujeres y niñas no es solo un derecho humano básico, sino que además es crucial para el desarrollo sostenible. Se ha demostrado una y otra vez que empoderar a las mujeres y niñas tiene un efecto multiplicador y ayuda a promover el crecimiento económico y el desarrollo a nivel mundial”. Y en ese marco también está enfocado el trabajo de Confiar Entre Iguales. Esta es nuestra apuesta política para contribuir a la erradicación de las violencias contra las mujeres, sabemos que nuestro hacer soldiario y cooperativo tiene un potencial enorme para llegar a territorios vulnerables y tenemos toda la voluntad para que las mujeres y la población sexualmente diversa vean en Confiar no solo una cooperativa financiera incluyente, sino un espacio para construir colectivamente otro mundo posible en el que no tengan cabida las violencias contra las mujeres.

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